Más de 400 personas asistieron el viernes 14 de marzo al estreno del documental La Sauceda, de la utopía al horror, que está producido por el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y el Marrufo (Afresama). El estreno fue en el salón de actos de la Escuela Politécnica de Algeciras, que vio su aforo de butacas completamente lleno. Esto obligó a parte del público a permanecer de pie durante la proyección.
El documental, que dura 58 minutos, dejó una honda emoción en la mayoría de los espectadores, que lo premiaron con aplausos al concluir su proyección. La ovación se hizo más sonora cuando, tras el documental, subieron al escenario buena parte de las personas protagonistas del mismo, algunos supervivientes del bombardeo de La Sauceda, e hijos o nietos de desaparecidos o fusilados en el poblado, o el cortijo del Marrufo.
El acto lo cerró el cantaor Antonio Talen que, acompañado por la guitarra de Juan José Rebolledo, interpretó el Romance del molinero y la Nana de la cebolla, de Miguel Hernández. Fue un bonito colofón para una noche muy emocionante que comenzó con unos breves discursos del presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, Andrés Rebolledo Barreno, y del director de la película, Juan Miguel León Moriche. Ambos fueron presentados por Andrés del Río, vicepresidente del foro, que dio las gracias a la Universidad de Cádiz y a la Escuela Politécnica por haber cedido las instalaciones para el acto.
Explicó su insistencia por vencer las trabas burocráticas y obtener el título, narró cómo se granjeó la amistad del cabo y de algunos soldados que le vigilaban en el campo donde estaba prisionero y contó cómo con ayuda de ellos el día del examen pudo cambiar su uniforme de preso por otro de soldado. Hilarante fue la escena en la que contó como se cameló al profesor que lo examinaba, que lo aprobó pese a sus lagunas en la parte práctica del examen de química, conmovido cuando el preso republicano disfrazado de soldado de la España victoriosa le dijo que cómo iba a suspender a un hombre que había arriesgado su vida por la patria. El remate fue su vuelta al campo de prisioneros cuando el capitán le dijo al sargento: pobre Manuel, pensaba que iba a aprobar y seguro que lo han suspendido cuando lo han visto con el uniforme de preso.




Foro por la Memoria