Qué! – 01/12/2012
Veintiocho de los centenares de personas que fueron torturadas y ejecutadas por las tropas franquistas en el cortijo «El Marrufo», en Cádiz, han recibido hoy una sepultura digna, 76 años después de que sus cuerpos, todos tiroteados, fueran arrojados a fosas comunes.
Son los primeros cuerpos que han sido localizados en las siete fosas comunes halladas hasta ahora en esta finca del Valle de la Sauceda, ubicada entre los términos municipales de Jerez, Jimena y Cortes de la Frontera y que, según los historiadores, se convirtió en 1936 en un campo de tortura para cientos de familias que se habían refugiado en este paraje huyendo del avance de las tropas franquistas.
El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo de La Sauceda y El Marrufo emprendieron el pasado julio una primera fase de la excavación arqueológica en este cortijo, unos trabajos que, con el hallazgo de cadáveres con tiros de gracia y manos atadas a la espalda con alambres, han confirmado el horror que se vivió en el lugar entre noviembre de 1936 y febrero de 1937.




Foro por la Memoria