El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar montó el lunes 14 de noviembre en la pedanía jerezana de Estella del Marqués su exposición sobre la guerra civil. Titulada Civilización y barbarie. Guerra civil en el Campo de Gibraltar, la exposición está compuesta por doce panelas cuyos textos han sido elaborados por el historiador algecireño José Manuel Algarbani. La apertura de la exposición estuvo completada con la proyección del documental La noche más larga que, producido por el Foro, está dirigido por J.M. León Moriche y realizado por José Antonio Bermejo Canua. Al acto, celebrado en el salón de actos de la plaza de San Miguel y organizado por la agrupación local del PSOE de dicha localidad, asistieron vecinos de la pedanía con los que se celebró un interesante coloquio al término de la proyección.
La de Estella del Marqués es la primera de las actividades que tiene programadas el foro para el primer trimestre del nuevo curso político, entre las que destacan las siguientes:
El foro y la asociación ya están trabajando en la recopilación de libros, documentación y en la preparación de los contenidos expositivos de la casa. Un grupo de historiadores e investigadores de toda la provincia de Cádiz y de otras partes de Andalucía están colaborando en ello. Los promotores de la casa pretenden que ésta sea un lugar de encuentro de estudiosos, estudiantes, profesores, familiares, público en general y un referente social y cultural para toda Andalucía.
Andrés Rebolledo, presidente de la asociación de familiares, intervino en la reunión de representantes familiares, víctimas y asociaciones de toda Andalucía con los miembros del grupo de la ONU. Explicó que los historiadores calculan que en La Sauceda desaparecieron centenares de personas. Recordó que en este poblado la aviación franquista realizó uno de los primeros bombardeos sobre población civil de la historia de la humanidad, meses antes que Guernica fuese bombardeada por la aviación nazi. Añadió que La Sauceda desapareció para siempre. “La Sauceda desapareció del mapa, el pueblo fue arrasado y la población que no logró huir fue encerrada en El Marrufo. Allí los torturaron y los fusilaron”, afirmó. Rebolledo explicó que en La Sauceda y el Marrufo vivían unas 2.000 personas, pues era el último lugar de resistencia republicana donde se habían refugiado cientos de familias procedentes de pueblos de los alrededores (Jimena, Cortes, Algar, Alcalá de los Gazules, San José del Valle, Ubrique), que huían del avance de las tropas rebeldes.




Foro por la Memoria