Participan en el viaje de la Plataforma por la Comisión de la Verdad que reclama en Bruselas que se investiguen los crímenes de la dictadura
Una delegación campogibraltareña participa estos días en la visita que miembros de la Plataforma por la Comisión de la Verdad está realizando al Parlamento Europeo. Víctimas de la dictadura franquista y miembros de las asociaciones que las agrupan en Andalucía, Euskadi, Madrid, Aragón y otras zonas del Estado han reclamado en Bruselas lo que llevan pidiendo toda su vida en España: Verdad, justicia y reparación.
Los campogibraltareños presentes en Bruselas son Francisco Gómez, secretario del Foro por al Memoria del Campo de Gibraltar, y Miguel Rebolledo, directivo de la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y el Marrufo.
Varios eurodiputados, entre los que esta el gaditano Willy Meyer, han registrado ante el Comité de Peticiones de la Eurocámara una solicitud para que el Parlamento Europeo cree una Comisión de la Verdad en España. En la documentación aportada se recuerda al Parlamento que unas 150.000 personas siguen desaparecidas en España después de la Guerra Civil y la represión franquista posterior. Que existen aún 2.000 fosas comunes dispersas por territorio español y que unos 30.000 niños robados desconocen a día de hoy su verdadero origen. También se aportan los tres informes de la ONU que denuncian la impunidad de los crímenes franquistas y la ausencia de amparo de las víctimas de la dictadura y la guerra: uno del grupo de trabajo sobre desapariciones forzosas o involuntarias, otro del comité sobre desapariciones forzadas y el del Relator Especial.
Explicó su insistencia por vencer las trabas burocráticas y obtener el título, narró cómo se granjeó la amistad del cabo y de algunos soldados que le vigilaban en el campo donde estaba prisionero y contó cómo con ayuda de ellos el día del examen pudo cambiar su uniforme de preso por otro de soldado. Hilarante fue la escena en la que contó como se cameló al profesor que lo examinaba, que lo aprobó pese a sus lagunas en la parte práctica del examen de química, conmovido cuando el preso republicano disfrazado de soldado de la España victoriosa le dijo que cómo iba a suspender a un hombre que había arriesgado su vida por la patria. El remate fue su vuelta al campo de prisioneros cuando el capitán le dijo al sargento: pobre Manuel, pensaba que iba a aprobar y seguro que lo han suspendido cuando lo han visto con el uniforme de preso.




Foro por la Memoria