Las obras de rehabilitación y reforma del edifico que albergará la futura Casa de la Memoria, en Jimena de la Frontera, están ya muy avanzadas. Sus promotores, el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y el Marrufo, consideran que las obras podrán estar concluidas en 2014 y que en ese mismo año la casa podrá ser inaugurada y abierta al público.
Ubicada en la céntrica calle Sevilla, entre el Ayuntamiento de Jimena y la Casa Verde de Agaden, la Casa de la Memoria es una iniciativa de las citadas asociaciones con las que se quiere abrir un espacio público para la investigación, la divulgación y la reflexión sobre la memoria histórica. La reivindicación de la memoria y de la dignidad de todos los desaparecidos, asesinados o represaliados por las tropas franquistas en Andalucía es objetivo central de esta iniciativa.
La Casa tendrá salas de exposiciones, archivo documental, biblioteca y sala de conferencias y proyecciones. El archivo documental incluirá documentación escrita y un archivo audiovisual con testimonios orales filmados o grabados en audio a supervivientes de la toma de La Sauceda y/o sus hijos y nietos.
El foro y la asociación ya están trabajando en la recopilación de libros, documentación y en la preparación de los contenidos expositivos de la casa. Un grupo de historiadores e investigadores de toda la provincia de Cádiz y de otras partes de Andalucía están colaborando en ello. Los promotores de la casa pretenden que ésta sea un lugar de encuentro de estudiosos, estudiantes, profesores, familiares, público en general y un referente social y cultural para toda Andalucía.
Andrés Rebolledo, presidente de la asociación de familiares, intervino en la reunión de representantes familiares, víctimas y asociaciones de toda Andalucía con los miembros del grupo de la ONU. Explicó que los historiadores calculan que en La Sauceda desaparecieron centenares de personas. Recordó que en este poblado la aviación franquista realizó uno de los primeros bombardeos sobre población civil de la historia de la humanidad, meses antes que Guernica fuese bombardeada por la aviación nazi. Añadió que La Sauceda desapareció para siempre. “La Sauceda desapareció del mapa, el pueblo fue arrasado y la población que no logró huir fue encerrada en El Marrufo. Allí los torturaron y los fusilaron”, afirmó. Rebolledo explicó que en La Sauceda y el Marrufo vivían unas 2.000 personas, pues era el último lugar de resistencia republicana donde se habían refugiado cientos de familias procedentes de pueblos de los alrededores (Jimena, Cortes, Algar, Alcalá de los Gazules, San José del Valle, Ubrique), que huían del avance de las tropas rebeldes.




Foro por la Memoria